Streetwalk en Shibuya

De vez en cuando, en zonas muy cargadas como es el famoso barrio de Shibuya, me gusta hacer este tipo de fotografía, en blanco y negro. Coger la cámara con el gran angular (16-35), poner el enfoque manual a 1,5 metros aproximadamente y hacer fotos desde la cintura, mientras ando. En estos casos no me importa tanto que las fotos no queden enfocadas, nítidas o rectas, sino el resultado en general. Disparar desde la cintura da un punto de vista diferente al que estamos acostumbrado a ver y permite captar el fondo en contra-picado y eso, en el caso de Tokyo es genial, con sus neones y carteles que se extienden hasta el cielo. Hoy os dejo con esta entrada rápida y sencillita, y espero que os guste, porque tengo otra serie de fotos en blanco y negro usando esta técnica ya preparada, pero mucho más personales…

Fotos y fotos

Llevo un tiempo pensando que últimamente (entiéndase meses/años), salvo contadas excepciones, el tipo de foto que hago principalmente se podría catalogar como fotos de viaje o de turismo. No es que me disguste este tipo de fotografía. Para nada. Sin ir más lejos, mi entrada al mundo de la fotografía fue debido a querer inmortalizar y poder recordar mis experiencias de una forma visualmente atractiva, así que se podría decir que ese era mi propósito. Pero luego, por ser un poco culo inquieto y por tener curiosidad por conocer los demás tipos para poder opinar sobre ellos, fui pasando por varias etapas en las que experimenté con retratos, strobist, nocturnas, fotografía de estudio, etc. Aunque me gustaron todos, los tipos de foto que más echo de menos son que curiosamente no me decidí a probar de manera conscente, sino que surgieron naturalmente a la hora de hacer fotos. Uno es la fotografía en blanco y negro, y el otro es el que yo llamo fotografía de detalles. Y muchas veces ambas van de la mano. Recuerdo que a los pocos meses de empezar, antes de abrir este blog (así que esas fotografías no se encontrarán aquí…), algunos amigos llegaron a decirme que había desarrollado un estilo propio

Fotos “raras”

¿Nunca os pasa que sacais una foto que, técnicamente sabéis que no es la mejor precisamente, pero tiene un algo que os llama la atención? Esto es lo que me pasó a mi con estas dos fotos que os muestro. No tienen nada especial, pero quizás la atmósfera que tienen debido a la densa niebla y al color me llamó la atención hasta el punto de que no borré las fotos como quizás habría hecho en otro momento. Las dos fotografías están hechas a pulso en medio de una oscuridad casi total, y la fotografía que encabeza la imagen está procesada de una forma parecida a esta otra, añadiendo grano con Lightroom. Por cierto que estas fotos son de noche vieja, en Ijsselstein, Holanda. Allí no celebran el cambio de año con uvas como nosotros. ¡Ni siquiera tienen campanadas! Allí lo que hacen es que a las 0:00 salen a la calle a tirar cohetes y petardos. El color rojo de esta fotografía es debido a uno de estos fuegos artificiales, y la combinación de colores, los petardos brillando en el cielo, la niebla y el destello inferior me hace analizar la foto una y otra vez. Eso sí, nosotros

Componiendo

Cuando paseábamos por Bubión, un pueblo de las Alpujarras, en Granada, me fijé en esta puerta. Estaba un poco entreabierta y supe que tenía que hacerle una foto. Aquí me planteaba el problema de pensar cómo hacer la foto, que elementos saldrían en ella y cuales no. Lo que se conoce como composición o encuadre, vamos. En este caso lo tuve bastante claro la verdad. Me fijé en que los detalles que quería que saliesen eran: la cortina haciendo contraste de sus colores con la puerta, la textura de la puerta, las lineas de la puerta entreabierta. Se conocen varias reglas clásicas de composición, como la regla de los tercios o la de la proporción áurea. En mi cabeza simplemente apliqué algo de sentido común, utilizando una especie de mezcla entre ambas ;) Para ello cogí y coloqué la cortina para que llenase con sus colores el tercio izquierdo de la foto , mientras que lo restante (los dos tercios derechos) los dividí horizontalmente y usé una linea de la puerta como división horizontal, dejando el pomo de la puerta destacando en la parte más cuadrada de la foto. Personalmente me parece un buen encuadre, que crea un buen efecto

Sobre el HDR…

Como la mayoría de la gente ya sabe, el HDR consiste en formar una imagen de alto rango dinámico a partir de varias imágenes de una misma toma con distintas exposiciones. La finalidad es el poder mostrar tanto las luces como las sombras, cosa que no se podría en determinadas situaciones (por ejemplo en un contraluz o en zonas donde la luz es muy fuerte y las sombras muy oscuras). No voy a entrar en detalles técnicos, pero para ello se pueden hacer tres tomas mediante el horquillado de exposición de la cámara, por ejemplo (es el método más cómodo y rápido) o bien coger una sola toma y hacer un revelado para destacar las sombras y otro para conservar las luces (esto suele ser peor en calidad, pero sirve por si no se ha caído en hacer las fotos por separado). Luego se unen en un programa como el Photoshop, o mi favorito: el Photomatix Pro. Pero de lo que yo venía a hablar es de la moda que se ha creado con este tipo de fotografía, que no es más que un recurso nuevo en la fotografía digital, que no se podía hacer con la analógica. Si se

Saturando los colores

No es la primera vez que hablo de ella, y tampoco será la última, porque nunca me cansaré de decir lo buena que es la luz del atardecer para la fotografía. Hace que los objetos tengan relieve debido a la posición baja del sol que acentúa la profundidad con las sombras laterales, pero además transfiere unos tonos anaranjados a los objetos que me gusta mucho. Por otro lado, una de las cosas que me gustan en mis fotos, es que los colores sean vivos y estén bien saturados. Para conseguirlo se puede tirar de postprocesado en LightRoom o Photoshop, pero el postprocesado solo sirve partiendo de una buena fotografía base. La luz a estas horas permite captar buenos colores ya que no hay un rango de luz demasiado alto y por tanto podemos capturar toda la escena sin tener elementos quemados (que perderán sus detalles, y sobre todo sus colores), lo cual es una buena base para captar los colores como queremos. Pero el truco más significante aquí creo yo es, el subexponer un poquito la fotografía. Cuanta más luminosidad menos colores (la luz más potente se acerca más al blanco, mientras que si le quitamos un poco de potencia,

Fotografiando con velocidades bajas

Una de las ideas que tenía desde hace tiempo para una sesión de fotos era hacerla al atardecer para intentar captar los colores del cielo cambiando de tonos azules a rojizos. Además para la localización me encontré con un parque que tenía una fuente/estanque curioso y que se iluminaba a partir de que saliesen los últimos rayos de luz. Esto significa que, siendo al atardecer, la luz será muy baja, y habrá que subir la ISO y hacer las fotos con unas velocidades de obturación bastantes bajas. Pero, ¿a qué llamo una velocidad baja? Pues, el otro día, leyendo un poco sobre las cámaras Lomo, éstas indicaban mediante el parpadeo de una lucecita, que había una velocidad baja cuando el tiempo era inferior a 1/60 segundos. Ésto depende también de la distancia focal que usemos, que puede trepidar la foto, pero también del movimiento del sujeto (porque se mueva mientras se hace la foto). Así, podemos pensar que menos de 1/60 segundos es una velocidad baja. Para que os hagáis una idea, yo disparaba a 1/8 segundos (8 veces menos de luz que a 1/60) en esta sesión… El por qué de usar esa velocidad es: Para captar la luz

En el campo

Cuando salimos al campo, pensamos en aire limpio, montañas, verde, espacio libre, algo de vegetación, más espacio libre… y es bonito, es sano, y nos gusta. Pero para fotografía, personalmente, encuentro que no hay demasiados motivos en los que fijarse. Volveremos con unas fotos del entorno general, lo que podemos ver desde lo alto de la montaña. Con suerte nos puede acompañar un cielo bonito y que las nubes le den textura al cielo. Desde otros lugares podemos hacer fotos de otras vistas. Pero realmente, mi experiencia me dice que no suele haber demasiado que fotografiar en el campo, así que prepárate para disfrutar de un buen día de senderismo y de compañerismo con los colegas más que de fotografía. Porque fotografías del entorno, volverás con dos o tres, y las demás serán muy parecidas. En parte, porque haciendo un paisaje se coge una región muy extensa y no habrá que hacer muchas más fotos para inmortalizarlo todo. Esto también nos supone un reto: elegir el mejor encuadre posible ;) Otra cosa que hay que tener en cuenta, es que cuando se va al campo, aunque salgas a las 8 de la mañana, llegarás a las 9 o a las