La iluminación nocturna del Rikugien (六義園)

Aunque ya ha entrado el frío y el momiji se acabó hace tiempo, no quiero que termine este año sin enseñar una de las formas de cómo se celebra aquí en Japón el paso del otoño con el cambio de colores en los árboles. Y es que es una gran costumbre el preparar lugares emblemáticos o simplemente llamativos a la vista con iluminación por la noche. Este es el caso del parque Rikugien, ubicado en mi anterior distrito, donde vivía antes, en Bunkyo-ku. Es un parque de estilo japonés, y eso, cuando el parque es medianamente grande, conlleva que haya un laguito como el que podéis ver, con sus rocas y sus árboles característicos creciendo en volumen horizontal más que en altura. Tampoco pueden faltar los picudos conos que rodean a otros árboles para darle la forma deseada con el paso de los años, apoyando sus ramas en las cuerdas que lo ayudan con el tiempo. Por supuesto no podemos olvidarnos de los puentes de piedra o madera que reflejen su imagen sobre el río correspondiente. Vais a disculpar hoy la calidad de las fotos, pero siendo fotografía nocturna y sin disponer de un trípode al hacer la foto (porque en la mayoría de

Ajisai & Yukata

Como dije en la entrada anterior, hace poco fue la época de las ajisai; lo que no dije es que empieza el verano aquí en Japón! Si bien no es cierto técnicamente hablando, últimamente solo se leen frases en twitter del tipo “sabes que es verano cuando…“, y una de ellas es que aquí el verano empieza cuando se pueden ver yukatas por la calle. La verdad es que cuando se tomaron estas fotos hacía una temperatura ideal e incluso se podía decir que refrescaba un poco por la noche. Ya mismo podremos ir viendo muchos más yukatas por la calle porque en breve empieza la temporada de matsuris. Sin ir más lejos, desde ayer hasta mañana está el Mitama matsuri, que os enseñé el año pasado. Pero aparte de los festivales japoneses, la idea de tomar fotos del yukata junto a las flores es algo que podía darle una atmósfera un poco más tradicional a la sesión, y más si se las fotos se tomaban en uno de los tantos templos en los que hay estas flores. Eso sí, éste no es uno de los yukatas más tradicionales que se pueden ver por la calle, ya que su idea era que fuese un poco al

Primera gran nevada de 2014

Cualquiera que este dentro de alguna red social habrá visto fotos de esto ya seguramente, ya que tanto instagram, twitter, Facebook… todo esta plagado estos días de fotos de Japón nevado. Además, es bien sabido que este blog no va de novedades precisamente :P El caso es que el viernes me decían por LINE y twitter que este fin de semana iba a nevar, pero visto los resultados de los últimos anuncios por parte de la predicción meteorológica de aquí, yo estaba con una postura un poco incrédula. Siempre dicen que va a nevar pero nunca veo ni un copo de nieve. Bueno, realmente esta vez no me ha sorprendido tanto porque ya nevó un poco la semana pasada, pero el sábado cuando me desperté por la mañana con un mensaje de LINE que decía “おはよう!雪が降ってる!” (Buenos días, está nevando!) al asomarme por la ventana pude ver como estaba todo blanco. No es que hubiese demasiada nieve como se puede ver en las fotos (que están tomadas el sábado por la mañana), pero había lo suficiente como para dejarlo todo blanco. Éstas que os enseño son las fotos del trayecto de mi casa a la estación, pasando un momento por

Private Shot Bar

En el momento que escribo esto, acabo de llegar a casa. Es raro que me ponga a escribir una entrada justo después de venir de hacer fotos, nada más llegar a casa, sin siquiera descargar las fotos de la cámara, sin arreglar el cuarto que está patas arriba… pero es que no quiero olvidarme de esto que quiero compartir con vosotros. Después de una tarde más bien cansada (por llevar todo el equipo de fotografía: cámara, tres objetivos y trípode) y poco productiva, por no haber sacado buenas fotos, o al menos no las que tenía en mente. Después de una tarde solitaria (que es, según mi opinión como mejor se sacan las fotos: tranquilo, a tu rimo, y sin preocuparte de que nadie que te acompañe mientras haces fotos se pueda aburrir) haciendo fotos para poder enseñaros la iluminación navideña de algunos lugares de Tokyo, llego a casa por fin. Y es que algunas veces se sale a pasear solo muy a gusto, pero otras lo único que provoca esta soledad es querer cortarse las venas, sobre todo cuando vas a tomar fotos a una de las calles más empalagosas, rodeado de parejas entre las luces de Navidad. Todo

Después del tifón

Desde ayer solo se hablaba del tifón #18, que se supone que llegaba a Japón y concretamente a Tôkyô hoy. Cuando me desperté es verdad que había mucho viento y llovía de lado, pero para nada era lo que yo me esperaba digno de un tifón que ya tenía ganas de ver/vivir. Me dijeron que pegaría fuerte por la tarde/noche, pero a eso de media mañana ya leía que se desviaba, con lo que al final me quedé con las ganas. Es verdad que en otros lugares de Japón se han producido algunas inundaciones, han puesto alertas por riesgo de desbordamiento de ríos demás peligros, pero en Tôkyô aparte de retrasar todos los trenes y cancelar vuelos en los aeropuertos como ha pasado, creo que no se produciría ningún altercado, ¿no? (en serio mamá, estaré bien :P) En Japón hay un dicho que dice lo siguiente más o menos: “Después de un tifón el tiempo es genial” y que razón tienen! Por donde yo vivo desde antes de comer ya empezaba a clarear, y a la hora del atardecer se podía ver un cielo como el que os enseño hoy. Instagram se ha llenado de este tipo de fotos, en

Gokokuji

Gokokuji (護国寺) es el templo que da nombre a la estación de metro que más cerca tengo de casa. Por ello mismo y aprovechando que era época de florecimiento de cerezos, al poco de mudarme decidí darme un paseo por los alrededores. Fue establecido en 1681 por el quinto Shôgun Tokugawa Tsunayoshi, que se lo dedicó a su madre. Este templo budista, de la rama del Budismo Shingon, es famoso por haber resistido a los bombardeos aéreos sobre la ciudad de Tokyo durante la Segunda Guerra Mundial. Antes de entrar al recinto, se puede ver que es bastante grande para encontrarse en medio de la ciudad, y al entrar, además de poder ver un pequeño parque de estilo japonés, se puede ver una espectacular entrada que parece una escalera al cielo: Además, los detalles de los tejados, flores, estatuas y demás elementos que hay en el entorno, son bastante bonitos dando un ambiente de templo de película a la entrada tal y como se puede ver. Una vez subimos las escaleras nos encontramos con el edificio principal del templo que podemos ver en la foto que encabeza la entrada, y con la estatua de este buda bajo los cerezos en

La señora del obi naranja

El día que fui a hacer fotos al Shin Edogawa kôen, después de dar una vuelta por el lugar, tuve la suerte de encontrarme con esta señora que desprendía paz y tranquilidad en todas las maneras posibles. Llevaba un discreto kimono oscuro pero estaba decorado con un obi de color naranja que me llamó muchísimo la atención. Ese color vivo destacaba con la discreción de su kimono y a la vez hacía juego con el colorido de la naturaleza que había en el parque. Parecía que lo vestía expresa y deliberadamente para este momento. Como ambos estábamos recorriendo tranquilamente el parque, yo haciendo fotos y ella que parecía ser parte del paisaje, tuve la oportunidad de hacerle estas fotos. Después de años haciendo fotos, sigo siendo tímido a la hora de hacérselas directamente a personas, y la mayoría son de espaldas; pero también he de decir, que en este caso y debido al obi, la señora de espaldas me gusta mucho más :)

Shin Edogawa Kôen

Hace tiempo que os quería enseñar fotos del parque que hay cerca de aquí, así que hoy os enseño unas fotos que hice el mismo día del reto rojo en un parque llamado Shin Edogawa Kôen. En Tôkyô me he dado cuenta que por mucha gran urbe que sea, por muy altos que lleguen sus rascacielos y por mucha jungla de asfalto que haya; en todos los barrios hay parques. Y que yo recuerde, esta estructura de zonas verdes no la hay en España, o al menos en los lugares que recuerdo y de la misma manera que está planteada aquí. Además de la zona verde que crea este parque (parque que puede tener, perfectamente, unos 500 metros cuadrados –así a ojímetro–), a menos de diez minutos andando de aquí, al lado de la Universidad de Waseda, ya hay otro parque que diría que es más grande y frondoso incluso que éste. Si a esto le sumamos las zonas reservadas para templos shintoístas y budistas, uno se da cuenta de que Tokyo no es tan mala ciudad para vivir en este aspecto, pues cuenta con muchos descansos de edificios grandes y aglomeraciones ;) Los que me tengan en Facebook ya se