Kyûdô

El kyûdô (弓道 – literalmente camino del arco) es un arte marcial japonés que en occidente traduciríamos como arquería y que generalmente se vería como un deporte, pero que en su práctica es mucho más. Su objetivo principal es alcanzar el llamado seisha seichû (正射正中) o el golpe perfecto a través del tiro correcto. Es más un objetivo espiritual para conseguir acertar el objetivo con la flecha cuando el espiritu y el balance del tiro son correctos. Se practica con el yumi (弓) o arco japonés, el cual suele ser más alto que su portador, alcanzando los 2 metros aproximadamente. Tradicionalmente suele estar hecho de bambú, madera y piel, aunque muchas veces los principiantes usan arcos sintéticos. La flecha (矢 – ya), está hecha de bambú (aunque de nuevo a veces se usan sintéticas, especialmente por ser más resistentes) y estaban emplumadas con plumas de halcón o águila, pero ahora se usan plumas de pavos y cisnes, para proteger las aves en peligro de extinción. Existen flechas masculinas (hayaya) y femeninas (otoya). No es porque estén hechas con plumas de aves de un sexo u otro, sino que son del ala izquierda o derecha, y lo más curioso es que las masculinas, que son

Ajisai (紫陽花)

Porque no todo en Japón son flores de cerezo o sakuras, en esta época del año están abiertas las llamadas ajisai (紫陽花 – hidrangea u hortensia japonesa) dando lugar a visitas a muchos lugares -especialmente templos- donde hay muchas de estas flores para ver. Creo (o es la imagen que tengo) que fuera de Japón no se conoce que este tipo de flor es bastante famosa en el país, ya que siempre son eclipsadas por las sakuras, pero lo cierto es que en el mes de junio se pueden ver por muchos rincones de la ciudad sin tener que ser un sitio dedicado a ellas. Aunque para ir a verlas, lo mejor es acercarse a uno de los muchos templos que tienen zonas dedicadas a cultivar estas plantas. Me he dado cuenta de una cosa, y es que mientras que es cierto que los sakuras convierten a la ciudad en un panorama precioso como ya os he enseñado alguna vez, los japoneses no van a ningún lado a verlas, sino que simplemente hacen picnics (hanamis) para comer y beber rodeados de ellas. Pero como ya comenté en hana yori dango, al final se divierten más bebiendo y hablando que viendo las flores. Por otro lado,

Viajando gratis en el Enoden

El otro día, en la estación de Kamakura, una señora mayor nos dio 2 billetes del EnoDen (el tren que va a Enoshima) que servían para todo el día. Por lo visto es algo que se hace de vez en cuando, pero a mí no dejó de sorprenderme ya que era la primera vez que me pasaba. Gebte como ellos que ya no lo van a usar más, se lo dan a jóvenes que ven en las taquillas para comprar billetes, así se lo ahorran. Un buen acto desinteresado, ¿no? ¿Alguna vez os ha pasado esto en España o en otro lado? O aunque no haya pasado, ¿escucharlo? A mí no, y por ello lo añado a la lista de cosas que molan de Japón :) Eso sí, habrá que continuar la cadena de favores cuando se de la oportunidad ^_^

El monte Fuji al atardecer

Parece mentira que ya hayan pasado más de 5 meses desde que llegué a Japón. ¡Casi medio año! El tiempo pasa demasiado rápido, y a mí se me está yendo todo estudiando kanji. Y en todo este tiempo creo que no he enseñado aún lo que podría decirse que es el mayor símbolo del país del sol naciente, su monte Fuji (aunque ya puedo decir que tengo varias fotos por ahí preparadas). Pues hoy vengo a ponerle remedio a esto enseñándoos unas fotos que tomé cuando unos amigos vinieron de turisteo por los orientes. En una de sus escapadas, concretamente a Kamakura, me enganché con ellos y acabamos en Enoshima, desde donde están tomadas estas fotos. Además del lugar donde hay un mirador muy propio para parejitas, que es desde donde están tomadas las tres primeras fotos, nos aventuramos a seguir un caminito que no sabíamos muy bien hacia donde llegaba o si tenía salida, y al final acabamos en la playa, con una vista mucho mejor, pero demasiado tarde. Aún así, hice una y solo una foto, que es la siguiente. Un poco tarde para la mejor luz, pero buenas vistas :) Si algún día vuelvo a esta isla,

Fotos y fotos

Llevo un tiempo pensando que últimamente (entiéndase meses/años), salvo contadas excepciones, el tipo de foto que hago principalmente se podría catalogar como fotos de viaje o de turismo. No es que me disguste este tipo de fotografía. Para nada. Sin ir más lejos, mi entrada al mundo de la fotografía fue debido a querer inmortalizar y poder recordar mis experiencias de una forma visualmente atractiva, así que se podría decir que ese era mi propósito. Pero luego, por ser un poco culo inquieto y por tener curiosidad por conocer los demás tipos para poder opinar sobre ellos, fui pasando por varias etapas en las que experimenté con retratos, strobist, nocturnas, fotografía de estudio, etc. Aunque me gustaron todos, los tipos de foto que más echo de menos son que curiosamente no me decidí a probar de manera conscente, sino que surgieron naturalmente a la hora de hacer fotos. Uno es la fotografía en blanco y negro, y el otro es el que yo llamo fotografía de detalles. Y muchas veces ambas van de la mano. Recuerdo que a los pocos meses de empezar, antes de abrir este blog (así que esas fotografías no se encontrarán aquí…), algunos amigos llegaron a decirme que había desarrollado un estilo propio