El Kôyô del parque Hibiya :: 日比谷公園の紅葉

Si el verano en Japón es para los matsuris, en este caso tengo que decir que el otoño es para el kôyô! Hace tiempo ya hablé sobre cómo se viven las estaciones por aquí por Japón, en especial sobre el otoño, así que esta vez tan solo comentaré acerca del lugar al que fui a ver las hojas teñidas de este año: El parque Hibiya. Este parque está situado justo al lado del palacio imperial y, por muy raro que parezca habiendo paseado varias veces por ahí, no lo conocía hasta esta ocasión, que investigando sobre el kôyô tokyota apareció en alguna que otra web japonesa. El caso es que al llegar me encontré con este panorama, de árboles dorados con tonos que iban desde el verde hasta el rojo iluminados por la luz del atardecer. Como hace tiempo que no incluyo ninguna panorámica dejadme recordaros que al igual que en otras entradas, cuando veáis el iconito en la esquina de la foto podéis interactuar con la imagen para ver la panorámica entera ;) La otra vez que estuve en el parque Inokashira, al oeste de Tokyo, fui solo para poder disfrutar del paisaje mientras hacía fotos a mi ritmo,

Pikachu Parade

Porque JAPÓN. Y no hay más. ¿Sabéis de estos vídeos que se ven de vez en cuando por Facebook principalmente, donde hay millones de Pikachus andando por la ciudad? Pues el otro día resultó que fui a uno de estos eventos que se celebró en Yokohama (y me enteré antes de que pasase). Nada más llegar a Sakuragichô, la estación que queda más cerca del lugar del evento que se celebraba por el Minato Mirai, ya se podían ver posters, pegatinas y decoraciones con Pikachu allá donde mirases. Al salir de la estación… sorpresa! Toda la gente con viseras amarillas y… un Pikachu gigante! Bueno, quien dice uno, dice mil. Los pikachus inflables de la primera foto estaban aquí mismo, justo delante de la estación, y si tenemos en cuenta que este pokemon en realidad mide unos 40cm. pues sí, todos son gigantescos. Pero es que el que medía 5m. era impresionante. Sin contar los carteles que se ven en el edificio del fondo ;) Dentro del centro comercial también habían carteles, muñecos y otras diversas decoraciones allá donde fueses. Éste en concreto era el Queens Tower, donde nos encontramos con la siguiente escena: Una fila enorme, de por lo menos cien Pikachus. El plato fuerte del día.

Festival de Okinawa en Nakano

Ya dije que el verano en Japón es para los matsuris (festivales). Hoy vengo simplemente para dejar por aquí, con la misma frugalidad con la que me los encontré, estas fotos de un festival de Okinawa que se hizo en mi barrio, Nakano. Las fotos son pocas y la entrada corta, porque estaba simplemente volviendo a casa desde Ueno y me topé con este panorama por mis calles. Dio la casualidad de que llevaba la cámara encima, pero estaba terminando. Aún así, quiero volver a subir fotillos sueltas por aquí para que no caigan en el olvido, y esta es una buena oportunidad ;)

Fukugawa Hachiman matsuri (深川八幡祭り)

Sí, estáis viendo bien. Es un omikoshi siendo rociado con agua. Y es que el Fukugawa Hachiman matsuri es un festival de los que se conoce como mizukake matsuri. O lo que viene siendo igual, un festival donde se lanza agua. Y ya os adelanto, que es uno de los más divertidos en el que he estado. Como podéis ver en la espalda del happi (ropa de festival) de la foto, el matsuri se celebra en el santuario shintoista Tomioka Hachiman (富岡, escrito de derecha a izquierda). De ahí que quisiese presentar este lugar en mi entrada anterior ;) Además de las diversiones que conllevan los típicos festivales (ir en kimonos, puestos alrededor del templo/santuario, etc.) este festival incluye varias procesiones de mikoshis (tronos portables) que llegan a ser de unas 2 o 3 horas en un recorrido prefijado por las calles cercanas al templo. Las fotos que estáis viendo corresponden a un kage matsuri (festival sombra, en sentido figurado), significando que “no era el de verdad“. Y es que cada 3 años es cuando se hace grande de verdad, con más de incluso 50 mikoshis paseando, según me comentaron los del lugar. El año que viene (2017) toca uno de estos, y ya tengo decidido ir si la agenda

El santuario Tomioka Hachiman

Este templo, fundado en 1627, recibió protección del shogunato Tokugawa. Y por otro lado, era también aceptado por la gente de shitamachi. Venera al dios Hachiman que es una divinidad de la arquería y la guerra. Este dios, se conoce como dios de la guerra, pero realmente se define más correctamente como el dios que protege a los guerreros. También es un dios protector de Japón, el pueblo japonés, la casa imperial y el clan Minamoto. Además, este dios también era venerado por los campesinos como dios de la agricultura, y por los pescadores con la esperanza de que sus salidas al mar fuesen prolíficas. Incorpora elementos tanto budistas como shintoistas, ya que con la llegada del budismo en Japón, Hachiman se convertiría en una deidad sincretista. Pero en la época Meiji, perdería la protección del shogunato que tenía en el periodo Edo, aunque fue incluído en la lista del Tokyo Jissha (東京十社, 10 templos de Tokyo) por el gobierno Meiji (siendo de estatus inferior al templo Hikawa y otros santuarios en el ranking que el gobierno había decidido). El 10 de marzo de 1945 fue destruido debido al bombardeo de Tokyo. Cuando el emperador Hirohito estaba inspeccionando el área destruida una semana después, y recibió el informe de daños, describió

Boda en el templo Zenkôji

Un día cualquiera me dio un arrebato que ya contaré y me fui de la noche a la mañana a Nagano. Mi primera parada fue uno de los templos más grandes de la ciudad, si no el que más, que me pillaba de camino a mi objetivo principal del día, y cuando lo estaba visitando, desde la entrada principal, me encontré con esta estampa. Algunos me habían dicho que podía ser la celebración de la mayoría de edad, pero por el tipo de kimono de ella (furisode) y de él, yo diría casi con seguridad que se trataba de la sesión de fotos de una boda. Esta pareja se habría casado recientemente y estaban haciéndose fotografías de recuerdo como aquellas que hice yo por aquí hace ya unos 2 años (si no, no reconocería los tipos de kimono, si soy sincero). Paseaban por el templo más ilustre de la ciudad con el fotógrafo y sus ayudantes, y yo aprovechaba para robar estas imágenes que comparto con vosotros. Y esto fue el principio de un mini viaje que me pegué, aprovechando que me pillé un entre semana y pude ver lugares sin tanta multitud como suele haber los fines de semana. Y aún así, en la segunda

Tanabata 七夕

Tanabata (七夕) es el nombre japonés para la festividad de las estrellas que deriva del Qi Xi celebrado en China, que significa noche de los siete (haciendo referencia al séptimo mes del calendario lunar). Cuenta la leyenda, que Orihime (織姫, Vega) era la Princesa Tejedora, hija del Rey Celestial (天帝, Tentei) y tejía para su padre telas a la orilla del río Amanogawa (天の川, la Vía Láctea). Debido a su trabajo la princesa no podía conocer a nadie de quien enamorarse por ello estaba siempre triste. Su padre, preocupado por el bienestar de Orihime, concertó un encuentro entre ella y Hikoboshi (彦星, Altair), un pastor que vivía al otro lado del río Amanogawa. Nada más conocerse se enamoraron profundamente y se casaron. Pero una vez casados, ella comenzó a descuidar sus tareas de tejer y Hikoboshi no le prestaba la atención suficiente a su ganado, el cual acabó desperdigado por el cielo. Esto enfureció al Rey Celestial y separó a los amantes como castigo, cada uno a cada lado del río Amanogawa, prohibiendo que se vieran. Orihime, desesperada por la pérdida de su marido, pidió a su padre el poder verse una vez más, el cual accedió conmovido por sus lágrimas. El séptimo día del séptimo