El barrio europeo de Kitano Ijinkan

Tras la bajada de las cataratas Nunobiki, el siguiente paso natural que tomar era la visita del barrio europeo de Kitano Ijinkan (北野異人館) puesto que está prácticamente al lado de la bajada de la montaña que acababa de visitar (a menos de 15 minutos de la estación de Shin-Kobe). Nada más llegar a su calle principal, ya se ve que no te has equivocado de destino. Casas de todo tipo menos de aspecto japonés y un autobús al estilo europeo me dieron la bienvenida bajo una ligera lluvia (no llevaba ni paraguas). En esta zona hay bastantes cuestas (recordemos que estamos al lado de la montaña aún), y en todas las subidas y bajadas podemos encontrarnos este tipo de casas, muy europeas, algunas rozando incluso el estilo victoriano, con amplios jardines y claramente para gente con un poco más de nivel adquisitivo que lo normal. La verdad es que este es un distrito histórico de la épocas Meiji y Taisho, y el término ijinkan (異人館) se refiere a los extranjeros residiendo en Japón en estos periodos (hay otros distritos ijinkan en Hakodate y Nagasaki, pero no tan bien conservados debido a desastres naturales y guerras). Me llamó la atención que

Tetsujin 28

Este fin de año de 2017 fue uno de los peores que he pasado. No es que desde que haya venido a Japón no haya tenido festividades en solitario, sino que aparte de eso, esta vez le sumé que cogí la gripe. O como se llama aquí, la influenza (de tipo B para ser exactos). Total, que me pasé desde el 27 de Diciembre hasta el 2 de Enero un pelín chungo, incluyendo 24 horas perdidas del primer día sin salir de la cama con 39 de fiebre (fieshhhta!) Sin poder haber hecho nada en todas las vacaciones, era normal que estuviese harto de estar en casa. Así que en uno de estos ataques que me da, al igual que cuando me fui a Nagano, el día 4 de Enero cogí y reservé un bus nocturno que salía en 5 horas para Kobe, desde la nueva terminal de buses de Shinjuku. En esas 5 horas, reservé un airbnb (por probar, porque por la poca diferencia de precio, creo que merece más la pena un business hotel de toda la vida), y miré un poco qué podía ver en Kobe. Así, sin más. Reservar el viaje por la tarde e irme por la noche,

Nakano nevado

Hacía tiempo que no nevaba en Tōkyō como lo ha vuelto a hacer. La nieve caída la semana pasada consiguió recordarnos a muchos la que pudimos ver en 2014, aunque sin llegar a igualarla. Mucho menos la de 2013. Y es que cuando llegué a Japón y me encontré que a las dos semanas cayó una nevada brutal, y al año siguiente lo mismo, ya me pensaba que cada año sería igual, pero no fue así. Excepto contadas excepciones como el año pasado (2017), donde hubo una nevada rara y temprana en Noviembre, pero que no llegó a cuajar y luego no volvió a verse blanco, no he visto nevar de verdad de nuevo en Tōkyō. Y este año también pinta de quedar como anecdótico, aunque aún hoy, más de una semana después de la nevada, sigue quedando algo de nieve que sobrevive en la ciudad. Porque hace un frío del carajo. El caso es que no había visto la nieve nunca en mi barrio, el cual como ya sabréis tiene una estética que me encanta, y por ello lo he retratado en diversas ocasiones. Y ésta era la oportunidad perfecta para hacerlo. Ese día era laborable pero, por la

Manekinekos en el templo Gotokuji

El templo Gotokuji está situado en el distrito de Setagaya, en el suroeste de Tokyo, y es muy conocido por sus estatuas de maneki nekos (招き猫) o los gatos que invitan. Estos gatos son los que se ven en anuncios como los de Mixta y al contrario de lo que mucha gente piensa, no son chinos, sino japoneses. Se dice que traen buena suerte en forma de comida, dinero, beneficios y clientes y es por eso por lo que se puede ver en muchísimo de los negocios nipones debido a una creencia que tiene su origen en una leyenda del periodo Edo. Y es que dice la leyenda que el sacerdote superior del templo tenía un gato que quería mucho. Un día, el señor feudal Ii Naotaka, un daimyō que sirvió bajo el shogunato Tokugawa, se encontraba a las afueras del templo y vio al gato, que parecía estar haciéndole señales con la pata levantada, como invitándole a entrar. Naotaka, curioso, entró al templo y fue recibido por el sacerdote. Éste le ofreció te y un sermón mientras una fuerte tormenta eléctrica comenzó a caer fuera. El daimyō, agradecido, donó sacos de arroz y tierras al que por entonces no era más que un pobre

Shonan Monorail (湘南モノレール)

La semana pasada, ni corto ni perezoso (por una vez en la vida), me fui a hacer unas fotos como material para mi nuevo proyecto y ya que fui expresamente me dije a mí mismo… ¿por qué no documentar el sitio? Seguramente a muchos amantes de los trenes les guste saber de la existencia de este monorail al sur de Tokyo. El monorail en cuestión son 6,6 km. de linea entre las estaciones de Ofuna y Shonan-Enoshima que se recorren en 15 minutos, en la ciudad de Kamakura, prefectura de Kanagawa al sur de Tokyo. Se puede llegar fácilmente en un solo tren desde la estación de Shinjuku mediante las líneas Shonan-Shinjuku o Saikyo. Éste es el aspecto que presenta la susodicha estación de Shonan-Enoshima, desde la cual podemos acceder a la isla de Enoshima andando si es que hemos preferido venir por aquí en vez de por el Enoden desde Kamakura. Esta línea, por motivos obvios debido a población y localización, no se puede comparar en números con el monorail de Tokyo ya que éste mueve  unos 80,000 clientes diarios con un coeficiente de operación de 86, contra los 14,000 clientes de la línea Shonan y su coeficiente de

N3331, la cafetería situada en un antiguo andén entre las vías del tren

N3331 es el nombre de la cafetería ubicada en los andenes de la antigua estación de Manseibashi, que se situaba entre las paradas de Ochanomizu y Kanda, de la linea Chuo. Dicha estación ya no existe, pero los trenes siguen pasando por sus vías, como se puede ver en las fotos. De hecho, la estación es conocida entre algunos amantes de los trenes, como la estación fantasma. La cafetería tiene acceso a través del centro comercial mAAch ecute, el cual me recordó al Aka-Renga de Yokohama por el estilo y, lo primero que llama la atención, es que las escaleras para subir al andén son las originales que tenía la estación. Un detalle muy curioso, puesto que se conservan las paredes de la época y tiene una atmósfera antigua, completamente diferente al aspecto actual de la cafetería. Como vemos, en cuanto subimos las escaleras nos encontramos con una estética mucho más moderna, que no tiene nada que ver con lo que nos enseñaban las escaleras antiguas. El cartel, que pone N3331 CAFE & 和酒 (N3331 Café y licor japonés) nos da la bienvenida a una cafetería actual, casi de diseño, construida prácticamente con paredes de cristal para que los clientes puedan sentirse rodeados por los continuos trenes que pasan por

Pikachu Parade

Porque JAPÓN. Y no hay más. ¿Sabéis de estos vídeos que se ven de vez en cuando por Facebook principalmente, donde hay millones de Pikachus andando por la ciudad? Pues el otro día resultó que fui a uno de estos eventos que se celebró en Yokohama (y me enteré antes de que pasase). Nada más llegar a Sakuragichô, la estación que queda más cerca del lugar del evento que se celebraba por el Minato Mirai, ya se podían ver posters, pegatinas y decoraciones con Pikachu allá donde mirases. Al salir de la estación… sorpresa! Toda la gente con viseras amarillas y… un Pikachu gigante! Bueno, quien dice uno, dice mil. Los pikachus inflables de la primera foto estaban aquí mismo, justo delante de la estación, y si tenemos en cuenta que este pokemon en realidad mide unos 40cm. pues sí, todos son gigantescos. Pero es que el que medía 5m. era impresionante. Sin contar los carteles que se ven en el edificio del fondo ;) Dentro del centro comercial también habían carteles, muñecos y otras diversas decoraciones allá donde fueses. Éste en concreto era el Queens Tower, donde nos encontramos con la siguiente escena: Una fila enorme, de por lo menos cien Pikachus. El plato fuerte del día.

El santuario Tomioka Hachiman

Este templo, fundado en 1627, recibió protección del shogunato Tokugawa. Y por otro lado, era también aceptado por la gente de shitamachi. Venera al dios Hachiman que es una divinidad de la arquería y la guerra. Este dios, se conoce como dios de la guerra, pero realmente se define más correctamente como el dios que protege a los guerreros. También es un dios protector de Japón, el pueblo japonés, la casa imperial y el clan Minamoto. Además, este dios también era venerado por los campesinos como dios de la agricultura, y por los pescadores con la esperanza de que sus salidas al mar fuesen prolíficas. Incorpora elementos tanto budistas como shintoistas, ya que con la llegada del budismo en Japón, Hachiman se convertiría en una deidad sincretista. Pero en la época Meiji, perdería la protección del shogunato que tenía en el periodo Edo, aunque fue incluído en la lista del Tokyo Jissha (東京十社, 10 templos de Tokyo) por el gobierno Meiji (siendo de estatus inferior al templo Hikawa y otros santuarios en el ranking que el gobierno había decidido). El 10 de marzo de 1945 fue destruido debido al bombardeo de Tokyo. Cuando el emperador Hirohito estaba inspeccionando el área destruida una semana después, y recibió el informe de daños, describió